Terminar la comida en un restaurante con un café es algo propio de la cultura gastronómica española. Bien entendido y tratado, el café puede convertirse en una excelente fuente de ingresos extra para la hostelería.
Para ello, conviene servir una infusión de calidad, con un excelente grano. Y si a eso se suma una carta de cafés, todavía mejor: la cultura cafetera en España no ha hecho más que aumentar estos últimos años, especialmente con la llegada de los cafés de especialidad.
Un restaurante con una carta de cafés ofrece un extra sobre la competencia. Demuestra que ahí se cuida del comensal desde que toma el primer bocado hasta que se va del local, y ofrece un catálogo de bebidas que va mucho más allá de los clásicos solo, cortado o con leche.

¿Qué debe incluir una buena carta de cafés?
Una carta de café no tiene por qué exigir la presencia de un barista para sacar bebidas imposibles. De hecho, muchas se centran en los clásicos, con algún extra que marca la diferencia.
En general, la carta de cafés va a incluir una variedad de cafés que incluya esa base imprescindible y otra serie de bebidas que ofrecen un extra para el comensal más exquisito. Más allá de esa variedad necesaria, diseñar una carta de café de calidad tiene que sumar los siguientes elementos:
- Descripciones claras: que el comensal que no conozca la diferencia entre un café y otro pueda intuirlo con la breve explicación de la carta.
- Precios: claves en cualquier tipo de carta y, cómo no, también en la de café.
- Formatos: si puede ser, incluidos con fotografía para que el comensal pueda adelantarse a lo que va a recibir en la mesa.
Más allá de eso, conviene tener en cuenta un par de cosas más par que la carta de cafetería tenga sentido y venga a sumar al negocio de hostelería.
Por un lado, es importante ofrecer una selección coherente con el tipo de restaurante. Si es un lugar de bocatas y desayunos, quizá sobre con centrarse en ofrecer unos clásicos de calidad; un restaurante de degustación requerirá, sin embargo, ir un paso más allá para adaptarse al perfil de su clientela.
Por otro lado, es esencial que el equipamiento disponible esté diseñado para responder bien a lo que se ofrece: de nada sirve comprometerse con el cliente a hacer un flat white si luego la cafetera no saca expresos o el equipo no está formado para hacer este tipo de cafés.
Qué tipos de café incluir para cubrir distintos gustos y momentos de consumo
Un equilibrio entre cafés clásicos y alguna preparación más especial es lo que suelen incluir la mayoría de locales que quieren elevar su ticket medio y aumentar la rentabilidad del restaurante sin demasiada inversión ni riesgo.
En ese sentido, este es el básico que desde Vitta recomendamos:
- Café solo o expreso: muy concentrado, con crema densa que se toma en un solo trago.
- Café cortado: un expreso al que se le añade una gota de leche.
- Café con leche: espresso doble con leche caliente en proporción 1:1
- Café americano: un expreso que se diluye con agua en proporción 1:0,5 o 1:1
- Capuccino: un paso adelante en la excelencia, que incluye partes iguales de café, leche y espuma.
- Flat White: dos cargas de expreso con microespuma de leche.
- Latte macchiato: es un café con mayor proporción de leche cremada.
- Espresso tonic: casi rozando el mundo de la coctelería, consiste en una tónica fresca servida sobre una rodaja de cítrico encima de un expreso.
Además de esto, los clientes tienen en cuenta una serie de consideraciones que flexibilizan más la oferta. Hablamos de la posibilidad de incluir leche sin lactosa, bebidas vegetales o, por supuesto, opciones descafeinadas. De este modo, nadie tiene que terminar su comida sin el acostumbrado café, independientemente de su perfil o del momento del día.
Cómo fijar los precios de la carta de cafés para mejorar la rentabilidad
Aunque hay un estándar establecido en la hostelería, ningún profesional que quiera cuidar de la rentabilidad del restaurante debe poner los precios en su carta de cafés sin realizar un escandallo que le permite fijar el coste que le supone cada taza.
Puedes tomar de media el coste aproximado de un café con leche, que se sitúa en torno a los 40 céntimos. A esto debes sumar el margen de ganancia, así como otras variables como la percepción de valor por el tipo de negocio, el posicionamiento del local o lo que cobra la competencia directa.
Cómo presentar la carta de cafés para aumentar el ticket medio
La carta de cafés puede convertirse en un elemento muy favorable a la hora de elevar el ticket medio de la comida si se siguen los siguientes consejos:
- Prepara una carta aparte: no incluyas los cafés en la carta de menú o en la de postres. De ese modo, se fuerza al comensal a centrarse exclusivamente en los cafés y no dudar entre café o postre, por ejemplo.
- De más a menos valor: coloca los cafés especiales en la parte superior, para que las elecciones habituales queden en un segundo plano, al que llegarán si no se ven seducidos por los que tienen ticket más alto.
- Incluye imágenes: cuida la carta con imágenes profesionales del café y separa la parte premium de la tradicional.
Cómo combinar cafés con postres, desayunos y otros productos para impulsar la venta cruzada
En Vitta trabajamos con un grano de calidad que puedes utilizar a tu favor para fomentar la venta de café, creando una narrativa interesante para el comensal.
Por ejemplo, puedes preparar un tiramisú con ese café y proponer que se tome con un expreso al final, como “un auténtico italiano”. También puedes preparar catas de distintos cafés o generar una carta de maridajes que proponga un tipo de grano o de preparación adecuada para cada tipo de postre.
De este modo, convertirás al café en uno de los aliados principales de tu negocio de hostelería y en un sello de identidad que te diferenciará del resto de los establecimientos hosteleros de la zona.
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